“El silencio es un lujo que no me puedo dar”: Mi experiencia viviendo con tinnitus.

Hoy, 10 de julio de 2020, cumplo 3 meses viviendo con tinnitus. ¿Qué es el tinnitus? Según la American Tinnitus Asociaciation, el tinnitus se define como “el término médico para el hecho de escuchar ruidos en los oídos que no provienen de ninguna fuente sonora externa.”. Frecuentemente, el tinnitus también es llamado “zumbido en los oídos”, aunque también éste puede sonar como un soplo, un rugido, un pitido, un silbido, un murmullo o un chirrido, entre otros.

El tinnitus es un problema frecuente que afecta a alrededor de un 15% a un 20 % de la población mundial (sobre todo a adultos mayores). El tinnitus no es una enfermedad en sí misma; es un síntoma de un trastorno no diagnosticado relacionado con la pérdida de la audición, con una lesión del oído o con un trastorno del aparato circulatorio, entre otros. Aunque es molesto, por lo general, el tinnitus no es signo de algo grave. Si bien puede empeorar con la edad en muchas personas, el tinnitus también puede mejorar llevando un tratamiento adecuado.

Las causas más comunes del tinnitus son muy variadas: Infecciones del oído y de los senos paranasales, enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, enfermedad de Ménière, tumores cerebrales, cambios hormonales en las mujeres y anormalidades de la tiroides, un efecto adverso de los medicamentos (se conocen más de 200 medicamentos que causan tinnitus, ya sea al empezar a usarlos o al dejarlos), entre otras. A veces, el tratamiento de una causa de fondo detectada ayuda mucho a disminuir o incluso eliminar el acúfeno. Sin embargo, si tu acúfeno es causado simplemente por perdida de la audición y no te detectan ninguna otra anomalía entonces existen otros tratamientos que reducen o enmascaran el ruido, lo que hace que el tinnitus se perciba menos. Tal es el caso de los audífonos o auxiliares auditivos, los cuales te ayudan a enmascarar el ruido mediante una terapia de reentrenamiento para los acúfenos.

Ahora les contaré un poco sobre mi experiencia con tinnitus; desde cuándo surgió y cómo me he sentido al respecto. Para mí vivir escuchando un pitido agudo en el oído todo el tiempo no ha sido nada fácil. Todo empezó un 10 de abril del año en curso. Yo estaba acostada en mi cama, pensando que sería una tarde como cualquier otra, cuando de repente empecé a oír un ruido agudo en mi oído izquierdo. En ese momento yo no le di demasiada importancia puesto que en ocasiones anteriores ya me había pasado algo parecido y el ruido solo duraba unos segundos y rápidamente se quitaba. Pero en esta ocasión no fue así. El pitido agudo en mi oído se mantuvo por 3 días y no se iba. Para el tercer día, el ruido era tan insoportable que el oído me dolía y fue entonces cuando decidí ir con una otorrinolaringóloga. Le comenté sobre mi problema, ella me revisó y me limpió ambos oídos y me aseguró que el ruido se iría pronto. No está de más decir que no fue así. Regresé al día siguiente a su consultorio y al ver que mi problema no desaparecía por sí solo, me mandó con una audióloga quien, como su nombre lo indica, se encarga de revisar el oído y la audición. La audióloga me reviso ambos oídos con un otoscopio y me metió a una cabina donde me colocó unos audífonos grandes. Ella fue poniendo diferentes sonidos a diferente volumen desde la parte de afuera de la cabina y yo tenía que apretar un botón en cuanto escuchara el sonido. Primero escuchaba los sonidos en un oído y después en el otro. La realidad es que mi audición era baja, sobre todo en mi oído derecho. La audióloga se percató de esto y me lo informó. Yo ya sabía que mi audición en mi oído derecho era baja, puesto que ya llevo varios años escuchando mal con ese oído, pero no tenía ni idea de que en mi oído izquierdo también. La audióloga me entregó las pruebas y pude ver que lo que decía era verdad pues ambas gráficas (oído izquierdo y oído derecho) iban en declive, aunque yo no lo quisiera creer. Ella misma me recomendó el uso de audífonos auditivos, pero yo en ese momento estaba tan “en shock” que no entendía muy bien lo que estaba pasando. Así que ese día me fui de ahí con muchísimas más preguntas que respuestas…

Los días seguían pasando y el ruido en mi oído era cada vez más intenso. Les pondré un ejemplo. ¿Han llegado a sentir físicamente un sonido? Por ejemplo, un estruendo sumamente fuerte. Pues imagínense que tienen como una bomba en el cerebro que de repente explota y todo ese sonido sale por sus oídos a un volumen estrepitosamente fuerte. Así me sentía yo. El cerebro me dolía físicamente, la cabeza también y el único modo de sacar un poco de tensión era tapándome los oídos y gritando lo más fuerte posible. Aún así, no podía pensar bien. Eso fue día tras día durante un mes entero. Obviamente ese fue el peor mes que he tenido en toda mi vida, sin duda.

El tinnitus hizo que mi depresión volviera y entre la desesperación y el dolor, más de una vez intenté quitarme la vida, pero al final no lo hice. Lo que sí hice fue consultarlo con mis padres y ellos me ayudaron a decidir que comprar un audífono era la mejor opción. Para los que no lo sepan, los audífonos auditivos son bastante caros, así que fue un sacrificio que toda la familia tuvo que hacer por mi salud, tanto mental como física. Así que desde el 15 de mayo del 2020 empecé a usar un audífono en mi oído izquierdo para mejorar mi audición y empecé mi terapia de reentrenamiento para el acúfeno o tinnitus, el cual consiste en terapia sonora, o sea, escuchar ruido blanco en mi oído durante 1 hora al día y pues así he vivido desde entonces.

Con el tratamiento el tinnitus ha disminuido poco a poco y aunado a eso también llevo una terapia psiquiátrica bastante extensa (pastillas para la ansiedad y para la depresión), llevo terapia psicológica 1 vez por semana y también hago ejercicio y yoga todos los días (ya que dicen que eso ayuda a disminuir el ruido). En general, trato de vivir mi vida como lo hacía antes de que el tinnitus llegara y me alterara por completo, pero a veces no es nada sencillo. El ruido está allí y nunca se va completamente. Tengo que usar mi audífono izquierdo todos los días y eso me calma un poco, aunque me pregunto si algún día podré volver a disfrutar del silencio porque por el momento es un lujo que no me puedo dar.

Publicado por Amy Zazueta

Siempre me ha encantado leer y escribir, aunque lo que escribo usualmente se queda guardado en mi computadora o en mis libretas, ahora lo podré publicar aquí. Me gustan las historias con finales felices, el color rojo y que los sueños se cumplan. ❤️

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: